Agentes de Investigación Criminal de PGR realizan actos de intimidación y hostigamiento a integrantes del Centro de Derechos Humanos Digna Ochoa.






Tonalá, Chiapas a 06 de Octubre de 2017
Boletín No.5

Agentes de Investigación Criminal de PGR realizan actos de intimidación y hostigamiento a integrantes del Centro de Derechos Humanos Digna Ochoa.


El día 4 de octubre del 2017, entre las 16:30 hrs y las 17:00hrs,  tres sujetos, dos de ellos portaban uniformes de la Agencia de Investigación criminal, adscrita a la PGR, el otro sólo usaba pantalón camuflajeado y camisa negra; quienes siguieron, interceptaron y retuvieron con falsas acusaciones Nataniel Hernández, Martín Ríos, y Gabriela Sanabri, colaboradora del medio libre Radio Zapote.

Los hechos comenzaron tras un recorrido por tres comunidades (Rancheria Huizachal, Bahía de Paredón y Ranchería La Laguna del municipio de Tonala, Chiapas) acompañando al periodista John Helman y su equipo de producción de “Al Jazeera”, quienes documentaban las condiciones en las que se encuentran las comunidades después del sismo.  De regreso a Tonalá, en la desviación Paredón- Puerto Arista había un reten antidrogas que revisó el vehículo, después de esto se continuó el traslado a Tonalá, y Nataniel notó que una camioneta blanca seguía el automóvil pero no hizo caso**, al llegar a la calle Churubusco, una camioneta blanca Tacoma sin placas les cerró el paso, de éste descendieron tres hombres armados que les pidieron bajar del vehículo, cuando lo hicieron, los sujetos uniformados comenzaron a tomar fotografías y videos.

Al preguntarles por su identificación se negaron a presentarla, se les pidió explicaciones del porqué de la retención, uno de los tres sujetos, quien parecía estar a cargo, dijo que habían recibido una denuncia en la que señalaban que una organización estaba pidiendo dinero a cambio de proporcionar víveres y que se encontraban investigando. Posteriormente se les preguntó más detalles, cambiaron el tema y comenzaron a manifestar que “en Paredón había un joven que había sido detenido por robo de un automóvil, refiriendo que como somos nuevos no sabían como proceder porque el muchacho está pidiendo apoyo respecto a sus derechos, como nos dijeron en el retén que ustedes eran de derechos humanos, los detuvimos para preguntarles”,. Tras cuestionarles la relación de las preguntas en relaciona a la retención, ellos comenzaron a preguntar en dónde se realizaba el trabajo, si  pertenecían a la Comisión Estatal de Derechos Humanos en Arriaga, de igual forma la ubicación de ésta, y más tarde la ubicación de nuestras oficinas, uno de los sujetos mencionó que tenían unos oficios que tenían que llevar y que si podían
acompañar hasta las oficinas. Cuando se les interrogó sobre los oficios que habían mencionado, no dieron explicación, uno de los sujetos se acercó a la camioneta simulando buscar algún documento en un folder, después de ello se acercó nuevamente,  y mostró un escrito que ya había doblado, señalando sólo la fecha; comenzaron a decir que estaban buscando personas que usurpaban cargos de defensores de derechos humanos. Después de cerca de 15 minutos y no tener más argumentos dieron las gracias y se retiraron rápidamente, subieron a su camioneta y se echaron de reversa. Durante todo el cuestionamiento tomaron fotografías y videos a cada uno.

Este acto ocurre después del allanamiento y robo de documentos de la Sra. Guadalupe Núñez el día 02 de octubre del presente año, estos dos hechos suceden durante la etapa de apoyo y solidaridad con comunidades afectadas por el terremoto del 07 de septiembre, en el que el Centro ha hecho entrega de la Ayuda Humanitaria y se encuentra acompañando el proceso de reconstrucción de viviendas y escuelas; de igual forma el acompañamiento a las personas respecto a su salud física, emocional y psicosocial.

Por lo que este Centro de Derechos Humanos exige al Estado Mexicano:

·      Se ponga fin a todo acto de intimidación y hostigamiento en contra de los integrantes del Centro de Derechos Humanos por parte de funcionarios públicos, en especial de las corporaciones policías.
·      Se garantice en todo momento el trabajo que los y las defensores quienes se apoyan con ayuda humanitaria, atención médica, psicológica, psicosocial y los trabajos de reconstrucción de viviendas y escuelas.
·      Se investigue y castigue la actuación de los tres elementos de la Agencia Criminal de Investigación adscritos a la PGR en Chiapas.





Tel. 01 966 66 3 57 79
Página:
http://cdhdignaochoa.blogspot.mx/

Calle 1º de Mayo Num 73
Avenida Granaditas y Churubusco
Colonia Evolución
Tonalá, Chiapas, México

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Pronunciamiento en solidaridad por el allanamiento y robo de Guadalupe Nuñez, concejala del Concejo Indígena de Gobierno

San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México a 3 de octubre de 2017




Pronunciamiento


  • Las organizaciones de sociedad civil, defensoras y defensores de derechos humanos repudiamos la intimidación en contra de la Sra. Guadalupe Núñez, Concejala del Concejo Indígena de Gobierno en la Costa de Chiapas cuyo domicilio fue allanado la madrugada del 02 de octubre.

  • Exigimos un alto al hostigamiento, amenazas y otras formas de violencia contra defensoras y defensores de Derechos Humanos que han venido participando en tareas de apoyo y reconstrucción en las comunidades afectadas por los sismos del 7 y 19 de septiembre.


De acuerdo a información difundida por el Centro de Derechos Humanos Digna Ochoa en el municipio de Tonalá, Chiapas, el día 02 de Octubre, aproximadamente a las 4:00 AM personas desconocidas allanaron el domicilio particular de la Sra. Guadalupe Núñez Salazar, ubicado en la Calle 1o de Mayo núm. 73 de la Colonia Evolución en la ciudad de Tonalá y sustrajeron un celular, una televisión, y su cartera que contenía la cantidad de $1500.00 así como sus credenciales personales. La denuncia señala que las puertas y chapas de la casa no fueron forzadas y que los sujetos ingresaron por la parte trasera de la casa.
Este hecho sucede en medio de las acciones de apoyo a las comunidades afectadas por el terremoto del 07 de Septiembre que consisten en entrega de Ayuda Humanitaria y reconstrucción de viviendas y del proceso del Concejo Indígena de Gobierno (CIG) del Congreso Nacional Indígena en Chiapas en el que la Sra. Guadalupe ha tenido una participación importante en la región costa con los pueblos y comunidades.
Las organizaciones abajo firmantes, manifestamos nuestra solidaridad con la compañera Guadalupe y nos declaramos en alerta ante cualquier situación que pueda acontecer durante los días subsecuentes, ya que estos actos de intimidación y hostigamiento representan un riesgo inminente para la vida e integridad física de la defensora de los Derechos Humanos y su familia, así como de los integrantes del Centro de Derechos Humanos Digna Ochoa, del Frente Cívico Tonalteco y el Concejo Autónomo Regional de la Zona Costa de Chiapas.
Asimismo exigimos al Estado Mexicano y al Gobierno de Chiapas que encabeza Manuel Velasco Coello:
  • Adopten las medidas de protección necesarias para garantizar la seguridad e integridad de todas las personas defensoras y defensores de Derechos Humanos que han
  • venido participando en tareas de apoyo y reconstrucción en las comunidades afectadas por el sismo.
  •  Ponga fin a todo acto de amenaza, intimidación, hostigamiento en contra de las defensoras y defensores de los Derechos Humanos en México y en especial de la Sra. Guadalupe Núñez, Concejala del Concejo Indígena de Gobierno en la Costa de Chiapas.
  •  Investigue y castigue a los responsables del allanamiento y robo en el domicilio de la Sra. Guadalupe Núñez y garantice su integridad física y su vida así como la de su familia ante cualquier situación presente o futura.
  •  Atiendan de manera puntual a las y los damnificados de la región costa de Chiapas y garanticen los recursos del Fideicomiso Fondo de Desastres Naturales -FONDEN- para la reconstrucción de las viviendas dañadas por el sismo.



Atentamente

Organizaciones:
Melel Xojobal A.C., K ́inal Antsetik, Cepazdh A.C., Tierra Roja Cuxtitali A.C., Foro para el Desarrollo Sustentable A.C., Centro de Derechos de la Mujer Chiapas A.C., Promedios, Centro de Formación y Capacitación para Mujeres K ́inal Antsetik, KINOKI Foro Cultural Independiente, Transforma Chiapas A.C., Agua y Vida: Mujeres, Derechos y Ambiente A.C., Proyecto Impacto Consultores A.C., Nuevos Códices Compatía A.C., Formación y Capacitación A.C. (FOCA), Mujeres Libres COLEM, A.C. Voces Mesoamericanas, Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (FRAYBA), Semilla del Sur.

Personas:
Ana Cristina Vázquez Carpizo Alejandro Montaño Barbosa Alma Delia Urbina Sánchez Kathia Loyzaga Dávila-Madrid Sophie Weber 


Visita a la costa, por el territorio

Después del temblor del 7 de septiembre de 8.2 grados richter con epicentro en la costa, en Pijijiapan, Chiapas; varias comunidades, colonias, barrios y rancherías en distintos municipios quedaron afectados de muy diversas maneras. Oficialmente se reconocen 97 municipios con declaratoria de emergencia, aunque algunas fuentes aseguran que han sido censados 107 municipio por presentar daños materiales.

En una visita reciente a la región costa, municipios de Arriaga, Tonalá y Pijijiapan constatamos parte de esos daños materiales, en Paredón la destrucción de barrios completos es brutal, casas que de un minuto a otro cayeron completamente, vecinos que como pueden intentan reconstruir su vida. La presencia de los actores que se disputan el territorio es palpable, por un lado, la marina y el ejercito tienen su presencia como aparato institucional, por otro, las iglesias evangélicas reparten despensas y ropa a diestra y siniestra, ninguna apela a la colectividad o a la organización ciudadana, todos continúan con el asistencialismo paternalista.

Por otro lado el Centro de Derechos Humanos Digna Ochoa, promueve la colaboración junto algunos vecinos y vecinas, quienes se han dado a la tarea de realizar un comedor colectivo, idea por demás necesaria, pues el tomar en sus manos de a poco y de forma colaborativa la reconstrucción de sus vidas es no sólo algo favorable sino indispensable, pues la construcción de la ciudadanía se construyen con la colaboración, ayuda mutua y la implementación de propuestas concretas, el asistencialismo apela a la dependencia y pasividad ciudadana.

Lo que vemos en las imágenes de televisión nacional hoy, mucho es los edificios derrumbados en la Ciudad de México, sobre todo de la Roma, Narvarte, Condesa y en segundo término las de colonias menos comerciales, Iztapalapa prácticamente no aparece. Lo mismo ocurre en Chiapas, en la costa en comunidades alejadas de las carreteras o que sufren daños aparentemente menos impactantes para los medios convencionales. En Cenisero, en el municipio de Pijijiapan, el daño fue a casas y escuelas, menos le dicen en la categorización oficial, es decir, que aparentemente no se van a derrumbar o que no se derrumbaron, aparentemente porque en muchas escuelas de la costa, ya de por sí no se podía recibir clases por el material en que fueron construidas y el calor que encierran y hace insoportable estar dentro.

En el caso de Cenicero, comunidad de pescadores, los efectos del temblor son daños en casas, todavía no tienen veredicto de daños estructurales, la primaria y el quinder no pueden ser utilizados por sus condiciones de afectación, y por si fuera poco, la temporada de tormentas tropicales y huracanes ha provocado el inundamiento de algunas partes de la comunidad, poniendo en más angustia a las familias, quienes vieron inundadas sus casas después del temblor. El temblor ha provocado otro impacto en la vida cotidiana, la ausencia de pesca, siendo una comunidad de pescadores, en Cenicero el desabasto de alimento y de mercancía animal para vender en el mercado hace que las cosas se vuelvan “sutilmente” preocupantes, pues el temblor no sólo destruye casas o sepulta vidas humanas, afecta otras dinámicas como la economía de la zona.

Casi todos los lugares que uno visita fuera de las cabeceras municipales tienen un trato diferenciado, por ejemplo, en Nuevo Urbina, Pijijiapan, los pobladores nos comentan sobre lo que les decían los censores del gobierno estatal, “que muchas de sus casas que no tenían perdida total difícilmente entrarían al padrón para recibir apoyo económico por sólo tener daños parciales”. Hasta el día de hoy, se sabe que gobiernos federal y estatal, lo más que han podido proponer es dar dinero, 120 mil por perdida total y 30 mil por daños parciales, no existe un plan de atención a la diversidad de daños y mucho menos para que sean formas colectivas y adecuadas a las condiciones y materiales locales.

El terremoto ha hecho evidente, nuevamente, las disputas por el territorio, por un lado, como mencionamos, los gobiernos el estatal y el federal, que con la presencia del ejército, marina y protección civil ha intentado mantener una imagen de atención expedita, aunque ninguna de estas tres instituciones participa de la reconstrucción, Protección Civil sólo a ha realizado censos, el ejército y la marina han participado de actividades de demolición y limpieza, así como de “seguridad”; en algunos casos han colocado algún comedor empleando a las mujeres del lugar para hacer las labores de cocinar.

Por otro lado, el actor iglesias evangélicas, encuentra en la desgracia un buen espacio y margen de maniobra para el asistencialismo, repartiendo sin ton ni son acopios y dando el nombre de su iglesia al entregarlos; ante la percepción popular de castigo divino o voluntad divina, las iglesias evangélicas aprovechan el momento para ganar más adeptos a sus “rebaños”.

Por otro lado, lo que vimos de las acciones de el Centro de Derechos Humanos Digna Ochoa, el Frente Cívico Tonalteco y el Consejo Autónomo Regional Zona Costa, si bien atienden primeramente a sus compañeros y compañeras, no exentan a otros miembros de las comunidades cuando pueden; también promueven las acciones colectivas y colaborativas en perspectiva de la reconstrucción, pues también ven la oportunidad de hacer crecer la organización local y el empoderamiento ciudadano.

Los daños del temblor, sumado a los daños del Estado Mexicano, en algunos casos ausente y en otros, como fuerza opositora a la participación y empoderamiento ciudadano, han puesto de nueva cuenta en primera linea por un lado, la mala atención en el sistema de prevención y atención de desastres, no existe un plan, mucho menos atención adecuada; de igual forma, los daños en los planteles educativos dan fe del pésimo planeamiento para la región, ya que muchas están en malas condiciones no sólo por el temblor, sino por los materiales utilizados en su construcción y lo inapropiado para la zona, en alguna comunidad, nos comentaron, los niños han abandonado una aula desde antes del temblor por desprender con el calor, un olor a plástico quemado que hace insoportable la estancia de las niñas y los niños.

Al no existir un plan de prevención y atención en emergencia, la acción gubernamental apunta más, por un lado, a la eterna campaña electoral, basta ver a ausencia de información en los sitios de internet de las instancias de gobierno, nada sobre transparencia de recursos, pero mucho de fotografías promocionales de personajes de la clase política, gobernador, presidentes municipales, “primeras damas”; por otro, al paternalismo populista neoliberal que ofrece dinero para todo, insuficiente siempre y con la posibilidad de ser desviado o negado en un contexto electoral que acrecenta la rapiña de políticos locales, negando promover la participación colectiva, pues individualiza los “apoyos”, o el emporderamiento ciudadano, todos dependen de la voluntad del papá gobierno. 

Los medios de comunicación convencionales, y en ocasiones hasta los medios alternativos, libres o etcétera, también apuntalan la imagen de que los daños del temblor son sólo materiales, son sólo casas destruidas, sin tomar en cuenta que existe una experiencia postraumática que se vive en todas las comunidades, personas que viven con miedo a dormir, con miedo a estar en un espacio cerrado, con miedo “al castigo de Dios”; existen en otros casos, enfermedades en expansión, como la epidemia de hongos, la falta de atención a enfermedades específicas como la diabetes y la hipertensión,  descontroladas por la falta de atención médica y de medicamentos apropiados.

La ayuda de la sociedad civil a cubierto muchas ausencias, pero con todo es insuficiente, pero necesaria, el acopio de víveres sigue llegando, pero en ocasiones para poder hacerlo efectivo falta que llegue hasta las comunidades menos atendidas o las más lejanas; el envío de ropa en muchas ocasiones no atiende al llamado, sino a otras motivaciones de quien lo “dona”, llegan abrigos y chamarras de invierno a zonas tropicales, pero no a zonas frías; la reconstrucción necesita de muchísimo esfuerzo y trabajo especializado, tanto externo como local, combatir la percepción de que el cemento, la varilla y el tabique son la solución, son tan errados en algunas comunidades como el que los materiales locales son la única solución en todos lados; en nuestra experiencia, cada comunidad tiene sus propias respuestas que en general requiere estrategias diversas y multiplicidad de acciones, así como de propuestas. 

Por otro lado, la necesidad de trabajar con personas que han estado formadas en una cultura de dependencia o de clientelismo para trabajar proyecciones colectivas de reconstrucción es un reto para la sociedad civil, pues entre la percepción que el cemento es la respuesta, la actitud pasiva de que alguien (el gobierno) resuelva las necesidades es abrumadora.

Los gobiernos apuestan a la continuidad del clientelismo, al dominio territorial porque estas tierras ya se pusieron en el mercado con las Zonas Económicas Especiales, la clase política local, voraz y rapaz como se caracteriza, ve en la desgracia la oportunidad electoral que necesitaba para el 2018, las iglesias ven la posibilidad de hacerse de más fieles y extender su presencia con tantas iglesias y templos como se ven en las comunidades y rancherías; y la sociedad civil, en el caso de  el Centro de Derechos Humanos Digna Ochoa, el Frente Cívico Tonalteco y el Consejo Autónomo Regional Zona Costa encuentran una oportunidad para fortalecer el empoderamiento ciudadano y la construcción de una propuesta política fuera de los controles institucionales clientelares; estos actores tienen frente a ellos, un escenario de oportunidad y emergencia en el sentido de apostar a un proceso de reconstrucción participativo, no sólo con los fondos de la solidaridad, también con los recursos públicos que por ley les corresponden a la región.

Como decían algunos slogans en redes sociales o en medios alternativos, es el tiempo de la “Organización para la reconstrucción”, no sólo de viviendas, sino de reconstrucción social, pues en un estado donde la política pública es una “broma de mal gusto” y la atención a las necesidades ciudadanas “un botín de guerra” de la clase política local, reconstruir una sociedad que participe del destino futuro de sus vidas es hoy, como ayer urgente y necesario.